La historia
de un edificio
Arcos de piedra y hierro flanquean la principal entrada de un edificio que durante más de un siglo fue el punto de encuentro cultural de València. En sus salones, como sucediera en el ágora ateniense, se daban cita las personas más influyentes de la época en busca de conocer y ser reconocidos.
Sus muros, su fachada y su visión desde lo más alto del centro, han permanecido firmes vigilantes al paso de la historia por más de 100 años, observando València, una ciudad de luz y color, que nunca duerme. Una ciudad que va más allá de sus paisajes.
Nace un nuevo concepto de la unión de tradición junto con modernidad y vanguardia para crear experiencias únicas desde lo más alto de València. Un lugar en el que formarás parte de la ciudad, con el centro histórico a tus pies.
La Plaza del Ayuntamiento es el punto central de la ciudad de València, por donde transcurre la vida de todas sus calles hasta el corazón de la ciudad, que bombea con fuerza diariamente y transmite esa vitalidad de una ciudad que nunca duerme. Taxis y autobuses trasladando a turistas recién llegados, invitados que se dejan ver por unas horas en la ciudad y a gente de aquí que casi siempre tiene prisa. Terrazas, bares, tiendas y puestos de flores atienden a pie de calle. Correos y el Ayuntamiento ayudan a los trámites diarios de los ciudadanos. Hasta aquí nada distinto de lo que pasa en la plaza central de cualquier ciudad.
Sin embargo, en la misma plaza, algo se siente diferente. Desde lo más alto, Atenea tiene el privilegio de verlo todo, de tener una mirada privilegiada del día a día, y de poder ofrecer a esos turistas, locales e invitados, un espacio en el que soñar, experimentar, sentir y desconectar está permitido. Sea la hora que sea o el día de la semana en la que te encuentres.